La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, declaró este martes que mantendrá “conversaciones francas” con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre los ataques realizados por su país e Israel contra Irán, durante la cumbre que ambos líderes celebrarán en Washington a finales de este mes.
Se espera que Takaichi se reúna con Trump el 19 de marzo en la Casa Blanca. Durante una sesión de comisión parlamentaria en la Dieta Nacional, la mandataria afirmó que el gobierno japonés no puede “realizar una evaluación legal por el momento” sobre los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel el pasado fin de semana contra Irán.
Japón evita pronunciarse sobre la legalidad de los ataques
El gobierno japonés se ha abstenido de comentar si la operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel viola el derecho internacional, argumentando que aún no dispone de “información detallada”. Sin embargo, Tokio ha instado a Teherán a buscar una “solución diplomática” al conflicto, detener el desarrollo de armas nucleares y cesar los ataques contra países vecinos.
La estabilidad en Medio Oriente, clave para Japón
La estabilidad en Medio Oriente es fundamental para Japón, país que históricamente ha mantenido relaciones amistosas con Irán, mientras conserva una sólida alianza estratégica con Estados Unidos.
Como nación con recursos energéticos limitados, Japón depende en gran medida del petróleo crudo proveniente de esta región. Cualquier escalada del conflicto podría afectar directamente su seguridad energética, el precio de la electricidad y el gas, así como la estabilidad económica nacional.
Durante la sesión parlamentaria, Takaichi aseguró que, por ahora, no se prevé un impacto inmediato en los precios domésticos de electricidad y gas. También señaló que el gobierno aún “no se encuentra en la etapa de tomar una decisión” sobre la extensión de los subsidios a las facturas de servicios públicos, cuyo vencimiento está programado para el 31 de marzo.
Japón emite alerta marítima en el Golfo Pérsico
Más temprano, el secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara, informó en rueda de prensa que el gobierno ha pedido a las embarcaciones japonesas evitar el Golfo Pérsico, ante las interrupciones registradas en el Estrecho de Ormuz tras los ataques aéreos.
El Ministerio de Transporte recomendó a los buques japoneses que ya se encuentran en la zona que atraquen en lugares seguros. Kihara añadió que no se han reportado daños en barcos vinculados a Japón ubicados al oeste del estrecho.
El gobierno también está verificando si el Estrecho de Ormuz —una de las rutas de tránsito petrolero más importantes del mundo— ha sido cerrado y continuará monitoreando cuidadosamente la evolución de la situación.
