El gobierno de Japón anunció un endurecimiento en los requisitos para obtener la nacionalidad japonesa, aumentando el periodo mínimo de residencia de 5 a 10 años. Esta nueva medida entrará en vigor a partir del 1 de abril de 2026 y forma parte de una reforma más amplia en la política migratoria del país.
El Ministerio de Justicia de Japón informó que, además del nuevo requisito de residencia, se ampliará el periodo de verificación del cumplimiento fiscal y de seguridad social. A partir de ahora, las autoridades revisarán el pago de impuestos durante los últimos cinco años y las cotizaciones a la seguridad social durante al menos dos años, en comparación con el año que se exigía anteriormente. Estas nuevas condiciones también aplicarán a quienes ya hayan iniciado su proceso de naturalización.
La reforma surge tras la instrucción de la primera ministra Sanae Takaichi, quien en noviembre solicitó endurecer las normas de naturalización en Japón, argumentando que los requisitos actuales eran demasiado flexibles.

Actualmente, la Ley de Nacionalidad japonesa establece que los solicitantes deben haber vivido en Japón durante al menos cinco años consecutivos, demostrar buena conducta y contar con estabilidad económica, ya sea por ingresos propios, de su cónyuge o familiares. Sin embargo, con los nuevos cambios, el gobierno busca garantizar una mayor integración y adaptación a la sociedad japonesa.
Otro factor clave en el proceso de naturalización es la compatibilidad cultural, que incluye la capacidad de hablar japonés con fluidez en la vida diaria. Según el Ministerio de Justicia, el aumento a 10 años de residencia permitirá evaluar mejor este aspecto.
Estas modificaciones forman parte de un paquete de medidas sobre la política de residencia extranjera publicado en enero, que busca reforzar el control migratorio y asegurar una integración más sólida de los extranjeros en Japón.
En cuanto a la residencia permanente en Japón, la normativa ya establece requisitos estrictos, como un mínimo de 10 años de estancia en el país, además del cumplimiento de obligaciones fiscales y de seguridad social.
De acuerdo con datos oficiales, en 2025 se registraron 14,103 solicitudes de naturalización en Japón, de las cuales 9,258 fueron aprobadas y 666 rechazadas, reflejando el creciente interés por obtener la ciudadanía japonesa bajo un sistema cada vez más riguroso.
