Cada 11 de agosto, Japón celebra el Yama no Hi (山の日), conocido en español como el Día de la Montaña. Esta festividad, relativamente reciente, que se instauró oficialmente en 2016, tiene como objetivo fomentar la apreciación de las montañas, la naturaleza y el tiempo libre al aire libre.
Aproximadamente el 70% de la superficie terrestre de Japón está compuesta por montañas y terreno accidentado. El monte Fuji es un icono internacional y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como “lugar sagrado y fuente de inspiración artística”. Esta montaña de 3,776 metros es muy popular entre escaladores japoneses y visitantes extranjeros.
Japón cuenta con más de 20 montañas con una altitud de más de 3,000 metros. Todas estas gigantescas montañas se encuentran en el centro del país, pero hay montañas de todos los tamaños para disfrutar en todo Japón. Por ejemplo, el monte Takao, con tan solo 599 metros de altura, atrae a muchos visitantes de Tokio.
Origen y significado del Día de la Montaña
Desde tiempos antiguos, las montañas han tenido un papel central en la vida de los japoneses, no solo como recursos naturales, sino también como espacios espirituales y sagrados en la tradición sintoísta y budista.
En 2010, las organizaciones de montañismo formaron un comité para promover la idea del Día de la Montaña. Sus persistentes esfuerzos dieron sus frutos: en 2014, se modificó la Act on National Holidays (constitución para los díaas festivos) para reconocer oficialmente la nueva festividad. A diferencia de la mayoría de las demás fiestas nacionales en Japón, el Día de la Montaña no fue creado por iniciativa gubernamental, sino que surgió de un movimiento popular, lo que lo convierte en un caso excepcional.
El 11 de agosto no fue elegido al azar: el número 8 (八) recuerda visualmente a una montaña por su forma, y 11 puede interpretarse como dos árboles en fila. Una curiosidad visual que les encantó a los legisladores japoneses.
Cómo se celebra
El Día de la Montaña no tiene rituales fijos ni ceremonias oficiales obligatorias. La idea es simple: tomarse un respiro y disfrutar de la naturaleza. Muchas personas aprovechan para:
- Hacer senderismo en lugares como los Alpes Japoneses o el monte Takao.
- Visitar el icónico Monte Fuji, especialmente durante su temporada de ascenso.
- Participar en festivales locales con música, comida típica y actividades al aire libre.
En algunas regiones, se organizan charlas sobre preservación ambiental, talleres de fotografía de paisajes y rutas guiadas por parques nacionales.
Más que un día libre
Aunque es un feriado nacional que da un descanso a estudiantes y trabajadores, su intención es más profunda: recordar la importancia de conservar el entorno natural y mantener viva la conexión cultural con las montañas, que han inspirado desde poemas clásicos hasta el arte ukiyo-e.

Un momento perfecto para…
Si visitas Japón en agosto, es una oportunidad única para experimentar un lado más tranquilo del país. Eso sí, lleva agua, protector solar y sombrero: es pleno verano.
