Cada 7 de julio, Japón se llena de colores, poesía y esperanza con la celebración de Tanabata, también conocido como el Festival de las Estrellas. Aunque la fecha oficial ya pasó, muchas localidades aún se preparan para algunas celebraciones en julio y agosto, como el célebre Tanabata de Sendai, que tendrá lugar del 6 al 8 de agosto de 2025.
En el siguiente artículo conoceremos de qué se trata la festividad del Tanabata y de su importancia en la cultura japonesa.
Origen
El origen de Tanabata se remonta a una leyenda de origen chino, adoptada en Japón durante el período Heian (794–1185). Según la historia, la princesa Orihime, hija del dios del cielo Tentei, tejía telas hermosas a orillas del río celeste, la Vía Láctea. Al enamorarse del pastor de estrellas Hikoboshi, ambos descuidaron sus deberes, por lo que el dios los separó, permitiéndoles reencontrarse solo una vez al año, la séptima noche del séptimo mes. Si el cielo está despejado, pueden cruzar el río estelar y reunirse; si llueve, deben esperar otro año.

Más allá del mito romántico, Tanabata expresa una conexión profunda entre los deseos humanos y el cosmos. Es un momento para soñar, para escribir anhelos y dejar que el viento los lleve hacia las estrellas.
Deseos de papel y ramas de bambú
Una de las tradiciones más reconocidas de Tanabata es escribir deseos en tiras de papel de colores llamadas tanzaku (短冊), que se cuelgan de ramas de bambú, símbolo de fuerza y crecimiento. Estas decoraciones, muchas veces acompañadas por otros ornamentos en forma de estrellas, grullas o redes, embellecen calles, estaciones, escuelas y centros comerciales en todo Japón.

Los cinco colores tradicionales del tanzaku —azul (o verde), rojo, amarillo, blanco y negro (o púrpura)— representan los elementos del pensamiento taoísta: madera, fuego, tierra, metal y agua. Cada color puede asociarse a un tipo de deseo, como salud, amor, sabiduría o éxito académico.
Además de escribir deseos, muchas comunidades organizan festivales con fuegos artificiales, procesiones, mercados nocturnos y actuaciones tradicionales. Las personas suelen vestir yukata (kimono ligero de verano) y participar en actividades al aire libre, haciendo de Tanabata una celebración visual y comunitaria.

Tanabata en el presente: tradición que se reinventa
Aunque el 7 de julio marca la fecha oficial, el calendario lunisolar tradicional lleva a que algunas regiones celebren el Tanabata en agosto. Tal es el caso de Sendai, en la prefectura de Miyagi, donde el festival es uno de los más grandes y vistosos del país. Este año, se celebrará del 6 al 8 de agosto, atrayendo a cientos de miles de visitantes con enormes decoraciones de papel, desfiles, y eventos culturales.

En la vida cotidiana, Tanabata también se celebra en escuelas, estaciones de tren y oficinas, donde se colocan ramas de bambú para que niños y adultos cuelguen sus deseos. Incluso en la era digital, muchas personas comparten sus tanzaku en redes sociales, manteniendo viva la tradición con un toque contemporáneo.
Una oportunidad para mirar al cielo y al interior
Tanabata es mucho más que un cuento de hadas estelar. En una época donde la rapidez y la incertidumbre dominan, detenerse a escribir un deseo, por pequeño que sea, puede ser un acto poderoso. Es una celebración íntima y pública a la vez, que conecta a generaciones, comunidades y corazones.
Quizás por eso, Tanabata sigue vigente: porque ofrece un momento para soñar, para conectarse con algo más grande, y para recordar que, incluso separados por galaxias, el amor y la esperanza pueden cruzar cualquier distancia.🌌💑✨
