Cada dos años, a mediados de junio, Tokio se transforma en un escenario del Japón tradicional con el Sannō Matsuri (山王祭), uno de los tres grandes festivales del país junto con el Gion Matsuri en Kioto y el Tenjin Matsuri en Osaka.
Celebrado en los años pares durante la segunda quincena de junio, este evento histórico no solo deslumbra por su belleza, sino también por su profunda conexión con la historia imperial y la espiritualidad sintoísta.
Historia
El Sannō Matsuri tiene sus raíces en el periodo Edo (siglo XVII), cuando el shogunato Tokugawa permitía que la procesión pasara por el castillo de Edo (actual Palacio Imperial). En aquel entonces, era uno de los pocos festivales con permiso para entrar en terrenos imperiales, lo que lo convertía en un evento de prestigio único. Hasta hoy, mantiene esa atmósfera solemne, aunque adaptada a la era moderna.

El festival está organizado por el Santuario Hie (Hie Jinja), situado en el corazón del barrio de Nagatachō, cerca del Parlamento japonés. Este santuario está dedicado a Ōyamakui no Kami, un kami protector de la ciudad y del estado.
Evento principal
El evento principal del Sannō Matsuri es la gran procesión Jinkō-sai, que se lleva a cabo en uno de los días centrales del festival (siempre en año par). La procesión recorre aproximadamente 30 kilómetros por el centro de Tokio, incluyendo barrios emblemáticos como Ginza, Marunouchi, y Akasaka.

Durante el desfile, más de 300 participantes ataviados con trajes tradicionales del periodo Heian y Edo caminan solemnemente junto a mikoshi (santuarios portátiles), músicos de flauta y tambor, y niños vestidos como pequeños nobles. El sonido de los instrumentos tradicionales y el ritmo pausado de la procesión ofrecen un contraste con los rascacielos y el bullicio urbano.
Es como si un trozo de la historia de Japón cobrara vida por un día y marchara por las avenidas de la ciudad más moderna del país.
El festival
Además del Jinkō-sai, el festival incluye rituales religiosos, ofrendas, danza kagura y otras actividades en el Santuario Hie. Los asistentes pueden presenciar ceremonias tradicionales sintoístas, comprar amuletos de la buena suerte, y disfrutar de la tranquilidad de este espacio sagrado en pleno Tokio.

La zona también se llena de pequeños puestos que venden comida típica japonesa como yakitori, okonomiyaki y taiyaki, dándole un toque festivo más relajado para los visitantes.
Una experiencia espiritual y cultural
El Sannō Matsuri no solo es un atractivo turístico, sino también una ventana al alma tradicional de Japón. Su rareza (solo se celebra en años pares), su historia imperial y su armonía entre lo antiguo y lo moderno lo convierten en una experiencia imperdible para quienes visitan Tokio en junio.
Si tienes la oportunidad de estar en Japón en esas fechas, no te pierdas del Sannō Mtsuri, sin ninguna duda este viaje en el tiempo por las calles de Tokio será una experiencia única que dejará a más de uno sorprendido.

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