Todos los que viven en el occidente tenemos una fuerte idea establecida de lo que se trata el día de San Valentín; lo vemos como una oportunidad para confesar nuestro amor, pasar el día con nuestra media naranja, invitar a una cita muy romántica y significativa a tu otra mitad y obviamente, presentar un regalo, ya sea grande o pequeño.
Y, por lo general, el hombre es el esperado a que tome la iniciativa ante toda esta situación, pero curiosamente, en Japón es todo lo contrario.
Si digo que el día de San Valentín en Japón es un poco diferente, estoy simplificando mucho la forma en que la cultura japonesa ha adoptado esta celebración. Al contrario de lo esperado en el occidente, en Japón normalmente se espera que los hombres hagan muy poco el 14 de febrero y se espera que sean las mujeres sean quienes tomen la iniciativa, especialmente en el departamento de los regalos.
Pero si hablamos de regalos, normalmente pensaríamos en regalar a nuestra otra mitad un peluche, joyería, ropa, inclusive hasta algo de su agrado o gusto personal. A pesar de que todas estas opciones son muy viables, en Japón, el regalo esperado por parte de las mujeres es una cosa; chocolates.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que los hombres no están exentos de regresar el sentimiento o el regalo. Mientras que el día de San Valentín los hombres no dan el regalo, lo deben de regresar en el White Day (el Día Blanco), un mes después. Hoy nos vamos a adentrar en cómo los japoneses celebran el día de San Valentín.
Los orígenes del día de San Valentín en Japón
Aunque es una festividad relativamente nueva en Japón, en la década de 1930 el país ya había desarrollado sus propias costumbres y tradiciones. Pero este día festivo comenzó a tomar mucho auge en la década de 1950 debido en parte a algunas campañas comerciales notables, en particular, una confitería que comenzó a vender chocolates en forma de corazón durante la temporada y al poco tiempo muchas tiendas comenzaron a replicar y a emular ese éxito. Práctica la cual hoy en día sigue viva.

Con el tiempo, estos chocolates se comenzaron a utilizar como una vía para entrelazar a las parejas de una manera más sincera, especialmente cuando una quería expresarle sus sentimientos a la otra persona. En Japón, el acto de confesarle tus sentimientos a una persona se le conoce como kokuhaku, y durante la década de los 1950 era considerado un tabú, hasta cierto punto.
Tipos de chocolates que existen para el día de San Valentín
Se espera que las mujeres japonesas regalen el siguiente chocolate el día de San Valentín dependiendo del tipo de relación que tengan con el destinatario:
- Giri-choco: Los giri-choco son conocidos como los “chocolates de obligación” que se reparten entre compañeros de trabajo, familiares y conocidos. Normalmente, este tipo de chocolate es relativamente más barato y el regalo no tienen ningún tipo de connotación romántica.
- Honmei-choco: Los honmei-choco están destinados a tu pareja romántica. En otras palabras; ¡los honmei choco son chocolates de amor! Se suele tener mucho cuidado al seleccionar los honmei-choco, ya que se desea que sean el regalo perfecto.
- Jibun-choco: El jibun-choco es el chocolate que compras y te regalas, también te puedes querer a ti mismo y es muy válido el sentimiento.
- Tomo-choco: Los tomo-choco son chocolates que normalmente se regalan entre las mujeres. No tiene ningún tipo de connotación romántica. Por lo general es reservado entre las mujeres y si recibes uno en ese día significa que eres una gran amiga.
- Gyaku-choco: El gyaku-choco lo regala un hombre a una mujer y significa «chocolate al revés». Es un regalo poco común en el Día de San Valentín, ya que es esperado que los hombres regalen en el White Day.
¿Qué es el White Day o el Día Blanco?
El Día de San Valentín se celebra el 14 de febrero, mientras que el Día Blanco en Japón se celebra un mes después, el 14 de marzo.
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En realidad, el Día Blanco no se estableció hasta la década de 1980, cuando la Asociación Internacional de Confitería Japonesa hizo una campaña exitosa para implementar un «día de respuesta» para que los hombres correspondieran a los regalos que recibían de las mujeres en San Valentín. El día recibió ese nombre porque el color blanco se considera un símbolo de pureza y está estrechamente asociado con un tipo inocente de amor adolescente en la cultura japonesa.
Si el hombre no devuelve ningún regalo, se considera un desprecio desdeñoso, mientras que simplemente dar la cantidad equivalente de chocolate que recibió se percibe como una señal de que desea terminar la relación.
